Siempre están quienes prefieren la formación de gran orquesta o de orquesta típica, pero escuchar un fueye sensible como el de Rodolfo Mederos en una formación mínima tiene una magia particular que permite apreciar las sutilezas y los diálogos con las cuerdas de la guitarra y el contrabajo.

“Cuando estamos tocando los tres nos jugamos la vida -dice Mederos- y por nosotros tres corre como algo, como una energía, yo siento lo que les pasa a ellos y ellos sienten lo que me pasa a mí. Tengo en ellos a verdaderos amigos que me ayudan a sostener esto que en parte es mi trabajo pero también es mi fe”.

Cuando se presenta con su trío, integrado por Armando De La Vega en guitarra y Sergio Rivas en contrabajo, Mederos elige un repertorio en el que las milongas, los valses y los tangos ponen sobre la mesa los nombres de Eduardo Arolas, Pedro Laurenz o Agustín Bardi.

Y es infaltable, por supuesto, el inolvidable Aníbal Troilo.

Precisamente, el trabajo de Mederos sobre los tangos del inolvidable Pichuco, Troilo x Mederos · En su huella, fue presentado dos años atrás, con el talentoso Negro Falótico en voz, también en Circe, donde este próximo viernes 24 volverá en formato trío.

“Tocar con el trío es juntarse con amigos, como una pandilla cómplice que comparte y disfruta de un lenguaje común, tan rico y profundo como la música de Buenos Aires”, dice. “Sin ellos esta música que hoy estoy haciendo no existiría”, remata el músico.

Rodolfo Mederos Trío se presenta el próximo 24 de mayo a las 21 hs. en Circe, Fábrica de Arte. Av. Córdoba 4335, CABA